Querido Diario:

El balance químico está logrado… Al menos temporalmente… creo… espero. Ya ni me atrevo a asegurar nada.
Estoy muy desconcertada con las cosas que pasaron en la última semana. Es bien sabido que tengo cambios de humor, pero mierda, esta fué la semana de los extremos, cambios impresionantes, estar bien en un momento y a los diez minutos querer tirar a alguien por la ventana, luego sentirme asquerosamente mal conmigo misma… Ufff, como que pasé por todo el abanico de emociones en 24 horas.

Ahora creo que tengo un poco más de control, y lo más importante es que lo hice sola, sin ayuda de Mr. Lithium.

Hace poco le dije a alguien “tienes mal el cableado de la cabeza, aceptalo” y tres días después, alguien me dió ese consejo a mí, y fué entonces cuando me dí cuenta de que en realidad no ayuda que te lo digan, menos si lo tienes bien claro, lo único que quieres es que pase, que se vaya y no vuelva más… y saber que es virtualmente imposible… damn, hablemos de sentirse impotente.

Y a eso se le suman las lagunas, que feo darle rewind a la cinta y darte cuenta que se te quedó un pedazo en blanco. “¿Que hiciste anoche?” “Bueno… anoche… ehh… anoche… no sé…”
¿Qué haces con eso? ¿Cómo lo arreglas? ¿Cómo llenas los vacíos?

Eventualmente encontraré respuestas a mis preguntas en algún punto del camino, mientras tanto, sólo tengo que concentrarme en seguir poniendo un pie delante del otro. Lo que viene, ya vendrá.

2 comentarios para “Querido Diario:”

  1. Cris.- Says:

    Me encantó el sitio ese, muy bueno.

  2. C.- Says:

    Lo siento Rufus, todo bien hasta que se metió con mi isla.

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