Cosas que me Rompen los Ovarios: PETA
Su nombre completo es People for the Ethical Treatment of Animals (Personas por el Ético Tratamiento de los Animales) y su filosofía es: “los animales no son para comerlos, para vestirnos con su piel, para experimentar con ellos o para servirnos de entretenimiento”.
Lo que me da bronca de la gente de PETA es… bueno, toda PETA. Son unos imbéciles que no tienen ni la menor idea de lo que están proponiendo. El tratamiento “ético” como ellos lo proponen no es posible. No es cuestión de tiempo, de dinero, de educación, de conscientización, es imposible. Así de sencillo.
Son una banda de extremistas que no tienen nada más que hacer con su tiempo que no sea romperle los ovarios y los cojones al resto. Un grupo de subnormales que le dan mala reputación a los que sí se preocupan por los animales. Y no me refiero a los que dicen “ah sí, yo soy pro-PETA”, me refiero a aquellos idiotas que realmente toman la labor de PETA en sus manos, léase, vandalizar hogares, centros comerciales, laboratorios (en dónde se fabrican e investigan valiosas drogas) y hasta realizar acciones criminales contra algunas personas.
Para que entiendan mi punto de vista, veamos como serían las cosas según ellos:
- Los animales no son para comerlos.
Dejaremos de comer carne o cualquier producto derivado, directa o indirectamente, de un animal. Además la carne, podemos olvidarnos de los huevos, la leche, la miel, varios tipos de pan, las cápsulas (como las que se usan en medicamentos), el queso, la goma de mascar, la harina, la gelatina, algunas bebidas alcohólicas, las pastas, algunos dulces, chocolates y caramelos, la margarina, la manteca, el yogur, y un larguísimo etcétera.
Tampoco podemos olvidarnos de aquellos alimentos supuestamente vegetales que necesitan un componente animal en su producción, así que nada de productos que contentan: keratina, lanolina, glicerina animal (mono, di y triglicéridos), “colorante 120″ o “rojo 120″, ácido carmíneo, estearato de calcio, caseína o caseinato, “agente clarificador”, glucosa o dextrosa, ácido láctico, lactosa, sacarina, lecitina, luteína, ácido mirístico, ácido oleico, pancreatina, pepsina, sodio stearoyl lactylate, vitamina B12, vitamina D3. Los que dicen “saborizantes naturales” son altamente sospechosos, ya que pueden ser sabores animales o vegetales.
Si creen que esto es poco, la próxima vez que vayan a comer algún vegetal en conserva, revisen la etiqueta y se darán cuenta de lo que les estoy hablando.
- Los animales no son para vestirnos.
Dejaremos de usar cuero, piel, lana, seda, angora, cachemira y cualquier otra tela que se produzca directa o indirectamente de algún animal.
A falta de cuero perdemos parte de los zapatos, cinturones, bolsos, carteras, abrigos, etc. Pero está bien, podemos usar “pleather”, que es cuero sintético (de plástico) hecho a base de petróleo, todos sabemos que hay montones de petróleo en todo el mundo y que cada día está más barato. ¿Qué importa usar un poco más para vestirnos?
A falta de lana perdemos, además de toda la ropa: las alfombras, los pianos, los parlantes, los pañales, etc. Ah, y no olvidemos que las abuelas dejarán de tejerle cositas a los nietos, que se busquen otro pasatiempo.
A falta de la seda perdemos: las lujosas sábanas, los paracaídas, las ruedas de bicicleta, algunos chalecos antibalas y un montón de historia, ya que antiguamente se usaba como pergamino para escribir.
Como todas las telas animales estarán prohibidas, la gente de los Andes que vive de las Alpacas, Llamas, Vicuñas y demás bichos del tipo, tendrá que buscarse otra ocupación, mientras, supongo que PETA proveerá para todas aquellas personas de Perú, Bolivia, Argentina y Chile que basan toda su economía en la crianza y comercialización de estos animales. Esto sólo por mencionar una ínfima parte de toda la gente del mundo que vive de los animales y no hablo de empresas multinacionales, ni de grandes latifundistas, hablo de familias humildes que durante generaciones se dedicaron a ello y que gracias a PETA se encontrarán sin ningún medio para salir adelante.
- Los animales no son para experimentar con ellos.
Con esta fabulosa cláusula frenamos de golpe todo el campo de la medicina. Ya que todos los medicamentos son usados en animales primero. Así mismo podemos olvidarnos de las vacunas que previenen enfermedades como: Difteria, Haemophilus influenzae tipo b, Hepatitis A y B, Enfermedad de Lyme, Influenza, Sarampión, Parotiditis (Paperas), Neumococo, Polio, Rubéola, Tétanos y Varicela.
Nos olvidamos de la insulina, que mantiene vivos a tantos diabéticos, incluida la hipócrita vicepresidente de PETA. Nos olvidamos de la cortisona y los corticoesteroides que ayudan a tantos asmáticos. Nos olvidamos de las hormonas que usamos las féminas durante la menopausia y los alérgicos también se jodieron, porque no existirán los medicamentos para sus problemas.
Nos olvidamos de los cosméticos, como los que usan las modelos para ponerse en pelotas y hacer afiches promocionales de PETA diciendo que prefieren estar en cueros antes que usar la piel de un animal.
Nos olvidamos de algunos jabones, del shampoo, del acondicionador de pelo, de la pasta dental, del detergente para la ropa, de las lociones, de las cremas, de los perfumes, del desodorante y todos aquellos productos que nos hacen sentir como animales civilizados e importantes y que se hacen experimentando en animales y a veces hasta usándolos como ingredientes en ellos.
- Los animales no son para servirnos de entretenimiento.
Adiós a Lassie, a Rintintín, a Benji, incluso al Pato Donald, a Bugs Bunny, a Garfield y a todos aquellos animales que “degradamos” para entretenimiento nuestro. Millones de libros serán editados para borrar rastro de cualquier animal en ellos, incluyendo la Biblia, que degrada a tantos animales ofreciéndolos en sacrificio.
Las brujas ya no tendrán gatos negros, ni cuervos y Harry Potter tendrá que usar un celular para comunicarse, como todos los demás.
Equipos deportivos de todo el mundo tendrán que rediseñar sus logotipos y sus mascotas, algunos hasta tendrán que cambiarse el nombre. Los animales caerán de los escudos y banderas de los países, de los escudos familiares, y también de los logos, sellos y emblemas de las empresas.
Los circos tendrán que liberar a todos sus animales, las personas dejarán libres a sus mascotas, los encantadores soltarán a sus serpientes, los exhibidores liberarán a sus muy mimados perros y gatos. No más jaulas, arriba, el cielo se llenará de aves liberadas, y abajo el suelo se llenará de mierda de pájaros.
- Los animales no son nuestros esclavos. (Implicando que no deben de trabajar)
Los caballos dejarán de tirar de carretas (los amish y los menonitas se jodieron mal), los perros dejarán de detectar bombas y narcóticos, no más perros policías. Nada de gatos en las granjas, los humanos tendremos que soportar a las ratas destrozando cultivos y granos (no podemos lastimarlas, ya que son animales también y tienen derecho a la vida).
Hablando de pestes, no hay que olvidar que todos nos llenaremos de piojos, pulgas y ladillas, ya que ellos también son animales y merecen derecho a la vida… Lo mismo que los mosquitos que causan tantas enfermedades. De todas formas ya no hay medios para controlar a estos (y otros) parásitos, las investigaciones y la medicina se perdieron en la tercera cláusula de PETA.
La gente del ártico tendrá que dejar de usar al perro, al reno y al caribú como medio de transporte, así como los elefantes en Asia y los camellos en medio oriente. Los bueyes y las mulas nunca más tirarán del arado, de ahora en más se utilizarán maquinarias, los que no tengan recursos para usar maquinarias atarán a sus hijos a la yunta, rogando que servicios sociales no arme lío por eso.
- Los animales deben de vivir libres.
Los perros, cabras, gatos, ovejas, vacas, asnos, caballos, búfalos, abejas, pollos, llamas, alpacas, gusanos, camellos, dromedarios, hurones, pavos, conejos, zorros, alces, hámsteres y venados que son criados en granjas y hogares serán puestos en libertad. Al igual que todos los animales de todos los zoológicos del mundo.
Nosotros, los malvados humanos, obviamente volveremos a vivir en las copas de los árboles, porque con tanto bicho suelto y nuestro deber moral de tratarlos de acuerdo a la ética de PETA no nos queda otra opción más que alejarnos de sus caminos.
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Hasta ahora ¿alguien más se ha dado cuenta de la ridiculez de PETA?
Los animales se comen, ¡y son ricos!. De hecho, tenemos la capacidad de complicarnos tanto la vida con este asunto gracias a nuestro complejo cerebro, que es, además, lo que nos diferencia de los demás animales. Y la única razón por la que tenemos este enorme cerebro del que estamos tan orgullosos es porque nuestros antepasados incorporaron carne en sus dietas.
A mí me gusta la carne, no hay nada más delicioso que un pedazo de animal muerto en mi plato. Si PETA (o cualquiera) cree que dejaré de comerla para darles el gusto, tendrán que venir a sacármela de la boca, porque de otra forma no va a suceder.
Uso piel y me encanta, de hecho, tengo un gabán enorme al que llamo “la vaca”, es tan grande que asumo tiene encima más o menos la misma cantidad de cuero que una vaca completa. Por dentro está forrado de piel de oveja. Es hermoso y calientito y no tengo planes de dejar de usarlo, lo mismo que mis botas de piel, mis plumas y un montón de prendas que están hechas de animales.
Aún así me considero una amante y defensora de los animales, quién abusa de ellos, abusa de mí, y pobre de él si me lo cruzo en el camino. Me encantan los animalitos, me gusta mimarlos, cuidarlos, protegerlos y comerlos. Respeto la vida de los demás seres vivos… Pero aún así mato muchos bichos y odio a muchos animales, hasta el punto de verlos e inmediatamente matarlos. ¿Eso me hace una mala persona? Quizás. Pero soy esa misma mala persona que ha sido hogar transitorio y madre adoptiva de muchos animales, que hace servicio social en el zoológico y cuando en mi isla quisieron vender un santuario animal para construir un hotel, fuí de las primeras en salir a protestar, con pancarta y todo.
Sin embargo, los extremos son peligrosos. No podemos adoptar la posición de no absoluto, así como una posición de sí incondicional. Pocas cosas en este mundo son blancas o negras, y esta definitivamente no es una de ellas. Es cierto que hay lugares en donde se maltrata a los animales, algunas granjas, circos y hasta zoológicos, pero no todos son así. Creer que por unos cuantos tenemos que cerrarlos a todos es como decir que todos los niños tienen que ser criados en centros especiales porque algunos padres maltratan a sus hijos. Es completamente ridículo.
Lo que PETA debería de estar haciendo es reforzando las leyes existentes y haciendo todo lo posible para que se cumplan, no adoptar esa posición extremista que tira más a terrorismo que a activismo.
Necesitamos de los animales así como ellos necesitan de nosotros. Desde nuestro punto de vista antropocentrista queremos pensar que somos lo máximo y que somos dioses y señores del reino animal. Tenemos que bajarnos de nuestro pedestal, señores… Ni siquiera estamos en la cima de la cadena alimenticia.
September 26th, 2006 at 9:21 pm
yo soy vegetariano de hace años pero no me considero un extremista.
veo mi menu como una opcion natural y sana.
si no es el hombre, no puedo adivinar quien está en la cima de la cadena alimenticia.
Salut
September 26th, 2006 at 10:46 pm
Me parece bien, Rufus. No estoy en contra el vegetarianismo, de vez en cuando me gusta hacer dos semanas sin carne para “desintoxicarme”, pero sé que no podría dejar la carne para siempre.
Los de PETA me rompen los ovarios porque tienen los recursos y el poder de cambiar las cosas, de mejorarlas y en vez de aprovechar esa oportunidad la desperdician en tonterías.
Lo de cadena alimenticia es muy largo, pero ya escribiré al respecto. =D
September 27th, 2006 at 9:15 am
Mi sueño es ser ganadero y ser el mejor criador de las pampas… ¡Abajo PETA!
September 28th, 2006 at 11:05 am
Es un buen sueño, Ez.
March 29th, 2007 at 10:36 am
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