Sorpresa
Friday, December 16th, 2005No ha vuelto a ser la misma desde que el gato de su hermana asesinó a su hamster.

“Ven aquí gatito… Tengo una sorpresa para tí”
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No ha vuelto a ser la misma desde que el gato de su hermana asesinó a su hamster.

“Ven aquí gatito… Tengo una sorpresa para tí”
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No crean sus mentiras, les aseguro que es una rana maldita.

¡Que embole, me muero de aburrimiento!
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Suele pasar cada cierto tiempo, la primera vez fué en el 2000, estaba sola y algo aburrida y me dió con que quería un bebe… (Quizás me afecto el Y2K) Para que entiendan la magnitud de esta afirmación yo fuí la hija de puta que le dijo a una madre: “hazme el favor de alejar tu maquina de vómitos de mí” refiriendome a su hijo de pocos días de nacido que trataba de ofrecerme para que lo cargue un ratito, supongo que es parte de ese inexplicable ritual que tiene mi género de pasarse el bebe de mano en mano hasta regresarlo a su madre, es algo parecido a aquel otro ritual de tocarle la panza a una mujer embarazada… No lo entiendo, es como si tuviera un imán para los demás.
No me gustan los bebes. De hecho, odio los bebes, por eso la necesidad de fabricarme una de esas maquinitas de desperdicios me pareció inconcebible, y sin embargo, ahí estaba la Madre Naturaleza haciendo lo suyo y volviéndome locas las hormonas, entonces miraba a los infantes con una especie de repudio-anhelo que hasta la fecha no puedo explicar.
Afortunadamente esa temporada de celo pasó, luego de que un día fuí a casa de mis viejos y encontré que la gata había parido cuatro hermosos y dulces gatitos y la encarnación de Satanás.
El engendro infernal, era el más pequeño y feito de todos. Cuando traté de tocarle para darle unos mimos, me siseo furiosamente y arqueó el lomo, luego intenté acercar mi mano de nuevo trató de arañarme y cuando en un tercer intento logré atraparlo, me clavó los colmillos en un dedo, fué amor a primera vista… o mordida en este caso. Terminé adoptándolo y desde hace 5 años que estamos aterrorizando al mundo juntos. –Y lo digo en serio, todo el mundo le teme–
De esa forma terminé adoptando toda clase de animales, aunque sólo dos de ellos viven conmigo, el resto está en el campo …o en el zoológico. Cada vez que el reloj atacaba, yo me defendía desbordando todo mi amor maternal en el cachorro de otra persona/animal. Desde que soy tía, me pensaba inmune al dichoso reloj, pero desde hace unos meses que viene tirando.
…Creo que debería de pensar en comprarle una novia mi gato.
Imagen: “Birth Machine” del genial (o demencial) H. R. Giger
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