¡Viva la Mediocridad!
Saturday, October 14th, 2006Hace unos días alguien me contrató para un trabajo. No es lo que hago normalmente, pero la compañía en cuestión es grande y quería ganarme al cliente, así que desde que me llamaron para preguntarme si estaba disponible les dije que sí, aún antes de escuchar exactamente de qué se trataba.
El trabajo era simple, pero tedioso: Digitar unas fichas de información. Nada prestigioso, pero como me pagan a US$1.50 cada ficha el prestigio me importa poco y nada. Así que pedí que me mandaran la información y me puse a ello.
Las recibí el (jueves) día de mi cumple en la noche, el viernes y el sábado no trabajé porque estaba de fiesta, el domingo me puse a ello y lo terminé todo. El lunes en la mañana envié las fichas de regreso al cliente junto con el archivo de mi trabajo. Quedó muy conforme y todos felices.
Ayer, el mismo cliente me envió más fichas para digitar. De nuevo, las recibí en la noche. Como estos días ando con el horario al revés, mi día estaba recién empezando. Así que me puse a digitarlas ni bien las recibí. A la mañana del día siguiente se las llevé a la persona que me sirve de mensajero para que se las entregara al cliente.
Él me pregunta por qué no acepté el trabajo, le expliqué que claro que lo acepté, que ya estaba hecho. Sorprendido me preguntó por qué no esperaba un par de días para enviárselo. Le pregunté que para qué si ya estaba hecho. El mensajero con mucha palabrería trata de explicarme que a veces es mejor tardar un poco más haciendo los encargos para que no parezcan tan fáciles. (!?) Yo le explico a él que es digitación, se paga por la rapidez. Cualquiera que sepa escribir puede digitar, cuando le pagas a alguien para que lo haga es porque lo quieres rápido. Pero él insiste y me dice que esperará hasta el día siguiente para entregar las fichas, a lo que yo le respondo que no importa cuando lo haga porque hacía dos horas que le había enviado el archivo por email al cliente. O sea, que ya sabía que estaba hecho. Inconforme y diciéndome que cometía un error, se marchó.
Este no es un caso aislado, me ha pasado en varias ocaciones con varios clientes. Incluso en una ocasión siendo como empleada de una empresa, mi jefe me prohibió quedarme luego del horario de trabajo ¡Y ni siquiera pagaban horas extra! Lo hacía porque quería terminar lo que estábamos haciendo. ¿No se supone que personal que trabaje de gratis es lo que todo empleador quisiera tener?
En fin, volviendo a esta semana… Cuando el mensajero se marchó me quedé con la duda ¿realmente estoy haciendo algo mal?.
Estuve preguntando por ahí y alguien me dijo que:
“Lo que pasa es que cuando alguien te envía un encargo, está contando con un break, tu sabes, hacer otra cosa mientras tú te encargas de eso. Si lo terminas en 15 minutos le descolocas el horario, porque estaba esperando con que te tardaras más tiempo.”
¿Eso no es bueno? O sea, te sacas el problema de encima de una buena vez y listo. Tema solucionado, venga el próximo.
“A le gente no le gusta eso.”
Corrígeme si me equivoco, pero ¿tú no cobras extra por hacer un “servicio express” en tu trabajo?
“Sí”
Y si a un cliente le ofreces el “servicio express” sin costo adicional ¿no estaría feliz?
“Claro, son [15 dólares] menos”
Siendo así, ¿por qué piensas que está mal cuando YO hago “servicio express” sin costo adicional?
“Porque lo tuyo es siempre “servicio express” [risas]”
Ah, entonces es envidia. =P
Otra persona me dijo:
“Mira, es que si te piden que digites 200 fichas y lo haces muy rápido van a pensar que el trabajo en realidad es fácil, porque no te cuesta nada y creerán que te están pagando de más.”
¡Pero por eso me pagan! No están comprando mi capacidad de digitar, eso lo puede hacer cualquiera, están comprando mi capacidad de digitar ¡a la velocidad de la luz!
“Aún así, loca, es muy rápido”
Ok, hagamos las cuentas:
Son 200 fichas, un día de trabajo normal tiene 8 horas, digamos que me toma unos 3 minutos digitar cada ficha. Son 10 horas.
¿Ves? No es tan complicado y no es tan rápido.
“Pero a una persona normal no le toma 10 horas”
A mí tampoco me tomó diez horas… Estuve como cuatro horas digitando, me hice la cena (almuerzo en realidad), comí mientras veía una peli, me di una ducha y luego jugué una partida espectacular de Age of Mythology mientras esperaba a que amaneciera.
“Eres imposible. ¿Ves lo que te digo? Ellos pensarán que es muy fácil”
A quienes usaban antes les tomó una semana hacer 200 fichas. Por eso en vez de preguntarse si me están pagando de más, deberían de estar besando el suelo en el que piso y dar gracias de que aún siendo mucho más rápida que la gente del centro de cómputos, les estoy haciendo un descuento en el precio por ficha.
“Pensarán que hay algo raro contigo…”
Momento, los otros tardan 2 semanas y le cobran más. Yo tardo 1 día y le cobro menos. ¿¡Y pensarán que hay algo raro CONMIGO!? ¿Lo normal no sería pensar que los tipos esos les están estafando haciéndoles creer que toma más tiempo de la cuenta? …Como probablemente están haciendo.
“Sí, pero como no son solamente “los tipos esos” sino todos los centros de computación que hacen lo mismo, ellos pensarán que hay algo raro contigo.”
Claro que hay algo raro, a diferencia de los demás ¡soy honesta!
“Y modesta, se nota”
Llamé a algunos conocidos que trabajan en centros de cómputos o que se ganan unos pesos digitando y les estuve haciendo algunas preguntas. Al parecer, por regla general se toman varios días para entregar cualquier encargo. Aunque les tome 15 minutos hacerlo. Esto, según ellos (y sus empleadores) es por dos razones principales:
1) Para que los clientes no se acostumbren a esperar sus trabajos pronto.
2) Para no se quejen por el precio.
Les pregunté a todos sobre las consecuencias que podría tener el no esperar los días ‘reglamentarios’ cuando me enviaban datos o cobrarles menos, y la respuesta, invariable fue: “Es muy probable que no te llamen de nuevo.”
O sea que ya lo saben: Servicio caro y lento. Eso es lo que la gente quiere. ¡Viva la mediocridad!
Escrito el 10 de Octubre, 2006.