¿Cual es el propósito?
La meta de la socialización es la de poder llevar a tu perro a cualquier lado y enfrentarlo virtualmente con cualquier situación y que se mantenga calmado, relajado y con confianza en sí mismo. La sobre -excitación, la ansiedad y la hiperactividad, a veces con causas de un perro que no ha sido socializado correctamente.
La socialización es un período que nunca termina, ya que siempre hay algo nuevo que aprender. Pero no dejes que eso te asuste, a los humanos nos sucede lo mismo. Les daré un ejemplo: para un citadino, ver una vaca corriendo en dirección nuestra dispararía automáticamente la necesidad, casi histérica, de salir corriendo en dirección opuesta... y es muy probable que un vaquero se parta de risa al ver nuestra reacción. (Sí, me ha pasado... Varias veces)
Esto es exactamente lo que se logra con los perros mediante la socialización, que aprendan aceptar las diferentes situaciones que puedan presentarse en el mundo de humanos como cosas normales y así evitar las reacciones sorpresa por parte de nuestros compañeros.
Aunque parezca complicado, realmente no lo es, no consume tanto tiempo como se imaginan, y es una parte esencial de la educación del perro que todo dueño responsable debe de llevar a cabo. Algunas razas necesitan más socialización que otras, y los perros mestizos por alguna razón, son los genios de la adaptabilidad, casi nada parece molestarles.
¿Por qué es tan importante?
Un perro correctamente socializado se puede llevar a cualquier lugar. Un perro que no esté bien socializado puede ser molesto con su excitación en exceso o incluso peligroso, queriendo defender a su amo cuando realmente no es necesario. Sería un perro impredecible que podría lastimar a otras personas o a sí mismo, corriendo asustado ante una situación que lo atemorice y terminar perdido o atropellado.
Un perro pobremente socializado se refleja en los dueños de perros en todas partes, dan muy mala imagen, y por uno terminamos pagando todos, con leyes y prohibiciones. Haz tu parte y socializa a tu perro.
¿Cómo socializarlo?
El primer paso, sin importar si el perro que recién adquieres es un cachorro o un adulto, es llevarlo o darle tu mismo clases de obediencia enfocadas en métodos positivos, o sea, premiarlo cuando hace algo bien, en vez de castigarlo cuando hace algo mal. Estas clases benefician a los perros de cualquier edad y son un paso importante en la socialización y en el desarrollo del lazo entre tu perro y tú, su humano.
¡Comenzamos!
Armate con bocadillos y ya estás en camino. Sácalo a caminar por las calles (con una correa, claro), déjalo que vea los autos pasar, la gente caminando y los ruidos propios de la vida diaria. Dale un bocadillo cada vez que haga algo bien, cuando tenga una reacción deseada, como oler tranquilamente, andar calmadamente, sentarse obediente, etc. Las reacciones que no sean de tu agrado, ignoralas, si salta, tira de la correa, ladra, o muestra temor, ignoralo y sigue caminando y trata de enfocar su atención en otra cosa.
Es muy importante darle el premio cuando el comportamiento indeseable pare, pero teniendo cuidado de que no sea demasiado pronto, para que tu perro no entienda que lo estás premiando por portarse mal.
Llévalo a todas partes. La meta de la socialización es que tu perro sea capaz de entrar tranquilamente en lugares ruidosos y con mucha actividad, sin aterrorizar a toda la gente y comportándose calmado y relajado. Puede que la primera vez no vaya todo como la seda, y quizás la segunda vez tu perro estará mirando a todo el mundo con sospecha, pero si lo acostumbras a hacerlo frecuentemente, el aprenderá a ver esta situación como algo normal.
Lo ideal es comenzar con las situaciones a las que tu perro tenga que enfrentarse con más regularidad, como el ejemplo de los paseos por zonas muy llenas de gente. Pero no termina ahí, también tendrás que socializarlo con otros perros, con niños, etc.
Sólo tú sabes a cuales situaciones tu perro se podría ver enfrentado frecuentemente y la idea es trabajar de ahí en adelante, dejando las situaciones menos importantes para el final. Por ejemplo: Si vives en medio del campo, socializar a tu perro con animales de granja (ganado, caballos, aves, etc) es más importante que socializarlo con multitudes y automóviles. En cambio, si vives en la ciudad, que tu perro no trate de comerse los pollos queda relegado a un lugar inferior, ya que tienen prioridad las multitudes, los vehículos y todos esos elementos propios de una zona urbana.
Hay razas que requieren ser más socializadas que otras, usualmente son las mismas razas que sirven como perros de guardia y de vigilancia, porque tienden a ser muy territoriales y protectores de sus humanos. Te recomiendo que visites el Indice de Razas y verifiques cuales son las necesidades de socialización que requiere tu compañero.
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