Mi Hijo y Su Perro

Erase una vez un perro que vivía muy feliz con sus amos, mamá y papá... pero un buen día llegó un cuarto integrante a esta familia, "un bebé".

En muchas ocasiones el perro pasa a formar parte de una familia cuando ya hay niños, y en este caso el perro pasa a integrar el grupo de los niños, ya sea para jugar y/o para proteger. También hay ocasiones en que el perro es el primer hijo de una pareja, y luego cuando vienen los bebés, el perro cumple una función de niñera en un comienzo y de compañero de juegos y proteccionista más tarde. En cualquiera de los casos el perro y el niño van a saber comunicarse para llegar a ser grandes amigos, pero es necesario saber encaminarlos para que no existan accidentes que lamentar.

 En un comienzo, cuando el nuevo integrante aún es un bebé, el perro no sabe mucho de su existencia.

La relación entre el perro y el niño recién comienza a vislumbrarse cuando este último comienza a explorar su entorno y a comunicarse (no necesariamente hablando, pero sí al moverse, gritar, gatear, llorar, reír, etc). 

Es en esta etapa cuando comienzan a ocurrir los primeros contactos físicos y cuando los padres deben tener mayor cuidado para evitar accidentes, sobre todo cuando el bebé ya gatea... porque al perro le puede bajar la curiosidad tratando de atrapar a este pequeño personaje.

Tenemos que pensar que el perro no entiende los movimientos de este nuevo integrante, por lo que todo lo que haga le parecerá curioso e incluso le podría provocar miedo. Por eso el sociabilizar a ambos es un factor tremendamente importante. Una conducta agresiva sólo puede ser explicada por gestos amenazantes, por ejemplo: un niño grita y corre detrás del perro para luego agarrarlo por la cola... mientras más incómodo se sienta el perro, más probable será un conducta agresiva (situación que se puede evitar logrando contactos seguidos y dejando que ambos se toquen).

Para evitar los accidentes es primordial que los padres pongan limites y eviten los excesos en todo momento (para ambos)

La relación entre niño y perro debería ser mejor que entre perro y adulto ya que ninguno de los dos hablan y por lo tanto les es fácil comunicarse por medio de gestos y emociones, principios básicos de la comunicación, que los adultos tienen más olvidados.

Cuando el niño ya no es un bebé

El perro pasa a ser parte casi fundamental en el desarrollo de un niño, y no es que queramos parecer exagerados:

El perro pasa a ser un compañero permanente e incansable de juegos.

El niño toma hábitos de responsabilidad casi sin darse cuenta (salir a pasear, bañar, brindar abrigo, llevar al veterinario).

El perro funciona como una válvula de escape a sentimientos de cariño.

El perro es un confidente fiel, que siempre esta dispuesto a escuchar.

El niño aprende a no hacer daño porque sí y adquiere un comportamiento social aceptable sin que nadie le recuerde las reglas.

Por otro lado los perros con niños nunca tienen temperamentos neuróticos o agresivos.

Cuidados para mantener una buena relación

Lavarse las manos una vez que se haya jugado con el perro (especialmente antes de las comidas).

No dejar que el perro lama la cara del niño.

No dejar que el niño bese las patas o las orejas del perro.

No se deben compartir comidas o golosinas.

Tener especial cuidado con que el perro tenga sus vacunas y desparasitarlo con periodicamente. 

¿Quién es el mejor?

El caracter de un perro ideal para niños:

El perro no debe ser sensible al ruido

No debe ser perezoso.

Debe ser afable y juguetón.

Protector innato.

También se podría considerar que el perro sea de raza grande, ya que son ellos los que poseen una personalidad menos miedosa, son buenos, fieles y conocen perfectamente cual es su fuerza. (Este consejo no es válido para cualquier perro grande que encontremos en la calle, ya que la personalidad del perro se define casi por entero dependiendo de las experiencias vividas).

Es necesario enseñarle al niño que no es lo mismo el perro de la familia que cualquier perro que nos encontremos en la calle, aunque sea de la misma raza. Esta norma básica podría evitarnos grandes accidentes a futuro.

Importante

Es sumamente importante enseñarle a su hijo que su perro es único, y que no necesariamente se va a tener la misma relación con cualquier perro que se cruce en la calle. Es super lindo que su niño tenga confianza en sí mismo, pero hay que poner límites a la hora deacercarse a un perro extraño: uno nunca sabe qué  temperamento pueda tener, o si ha tenido alguna experiencia traumática con niños. Para p revenir accidentes tenga en cuenta ciertas normas:

Nunca se acerque por detrás del perro.

Dejar que el perro nos huela al momento de las presentaciones.

Antes de acariciarlo pregunte al dueño si su perro es fiero.

A la hora de acariciarlo evite los movimientos bruscos y que los niños jueguen delante de él con palos, espadas o cualquier cosa con la que el perro se sienta amenazado.

Procure no pisarle la cola o patas.

Nunca asuste a un perro cuando esté durmiendo o cuando no se haya percatado de su presencia.

 

 

FUENTE: Revista Vida de Perros
http://www.vidadeperros.cl/
Editado

 

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